Lectores y amantes de la poesía pueden disfrutar de la reedición de El Libro Mudo. Poemas del Gran Magma, una antología del escritor y poeta Carlos Contramaestre, cuya selección estuvo a cargo de Enrique Hernández D’Jesús, publicada por la editorial El perro y la rana. La obra fue presentada a sala llena en la Sala Esteban Emilio Mosonyi de la 21a Feria Internacional del Libro de Venezuela (Filven) 2025.
“Yo lo llamo el Libro Mudo porque esos últimos poemas son afásicos, de cierta manera”, explicó Hernández D’Jesús, al vincular el título de la obra con la manera en que partió el escritor de este plano, debido a una afasia.
El libro de Contramaestre se reedita con la intención de mantener vigente su legado literario a través de su publicación, “para que sigan siendo leídos y estando presentes en esa mirada y panorama de lectura”, explicó el director ejecutivo de El perro y la rana, Elis Labrador.
El director de la editorial explicó que Hernández D’Jesús tuvo la iniciativa de reeditar esta pieza literaria. “Se nos acercó a la editorial hace 4 o 5 meses para solicitar hacer este trabajo”.
Enrique Hernández D’Jesus, quien calificó a Contramaestre como el ideal literario de la juventud, enfrentó desafíos para reeditar la obra. “Lo traté de publicar en Maracaibo”, pues Carlos Contramaestre vivió en el estado Zulia muchísimos años, “pero fue imposible. Lo traté de publicar con los gobernadores de Trujillo y Mérida, y también fue imposible”, detalló.
Luego de años tratando de publicar el libro, la editorial El perro y la rana, en un lapso de dos meses, consolidó la hazaña de Hernández, quien destacó que El Libro Mudo. Poemas del Gran Magma, ha sido la obra literaria más vendida en lo que va de la Filven 2025.
“Creo que Carlos Contramaestre merece más espacio en Venezuela”, para que los jóvenes tengan la oportunidad de conocer sus obras y aportes al campo literario, analizó el poeta.
Para el también fotógrafo, Contramaestre era un ser muy especial, con un alma bendita y generosa. “Él sabía que alguien tenía un problema y se aparecía con diez o veinte dibujos” que compartía con las personas, relató.
La promoción de la narrativa actual de Venezuela es uno de los ejes temáticos de la Filven 2025, que este año tiene a Egipto como país invitado de honor. Hasta este 13 de julio, los venezolanos podrán visitar el estand dedicado a la nación árabe y disfrutar de exhibiciones de libros, conversatorio, foros y actividades dedicadas a los niños y niñas en el pabellón infantil
El método de interpretación de la guitarra elaborado y escrito por Néstor José Viloria Hernández ha llegado para revolucionar la enseñanza y multiplicar la divulgación de la música de Venezuela aquí y en el resto del mundo, pues sistematiza pedagógicamente los patrones de estructura rítmica del cuatro, que son básicos para la interpretación de todos los géneros musicales de nuestro país.
Esta es la reflexión planteada por los tres conferencistas que participaron en la presentación del libro La guitarra en los ritmos de la música venezolana (2025), del guitarrista, investigador, docente y promotor cultural, en la 21a Feria Internacional del Libro de Venezuela.
“Este libro es estratégico si nos planteamos no solamente la perpetuidad de nuestra identidad cultural y musical venezolana, sino que esta identidad trascienda las fronteras y esté en todos los rincones del planeta”, expresó un sonriente ministro del Popular para la Cultura, Ernesto Villegas, encargado de la presentación en la Sala Filven junto al viceministro de Cultura, Ignacio Barreto.
El cuatro es el instrumento nacional por excelencia, señaló Villegas, “pero no hay demasiados cuatros en el mundo; en cambio, hay centenares de miles de guitarras (…) y este libro permite multiplicar por cada una de esas centenares de miles de guitarras la presencia de nuestra música nacional” fuera del país, a través de las plataformas digitales.
“Este libro se dará a conocer como el Método Viloria”, dijo Villegas para luego dar la palabra a Viloria Hernández, a quien definió como “amigo mío” e integrante del secretariado del equipo promocional de la Gran Misión Viva Venezuela; a la vez, felicitó al equipo promotor por apoyar su libro.
“Este libro que hoy nos viene a presentar Néstor Viloria estaba haciendo falta”, dijo el ministro, quien elogió la labor didáctica en el exterior del profesor, que vivió muchos años en Argentina. “Néstor tiene estudiantes en al menos tres continentes. Esa es una labor silente, una de las grandes tareas que se hacen sin mucha petulancia. Eso es muy meritorio”.
Entre el público asistente estaba Esteban Emilio Mosonyi, antropólogo, investigador y escritor, de quien Villegas dijo que “nació en otras tierras, pero es más venezolano que el queso telita”.
Un portal de conocimiento para desarrollar
“Este libro es una necesidad de todos los guitarristas que se forman en Venezuela”, dijo Viloria Hernández, exrector de la Universidad Nacional Experimental de la Artes (Unearte) y docente de esa institución, quien se definió como alumno de Luis Zea y colega y amigo de Aquiles Báez.
Acotó que la producción de esta obra no se debe a que los músicos de nuestro país carezcan de referentes de estudio, pues cuentan con muchos, como Alirio Díaz, “el mayor guitarrista venezolano y el de mayor trascendencia durante el siglo XX”, ejemplificó Viloria.
“Ciudad que tú recorres, ciudad que tiene libros de guitarra” y todos los guitarristas, incluidos músicos populares, tienen gran formación empírica y al más alto nivel académico, pero no existe un libro que, metodológicamente, ofrezca la sistematización del estudio de la guitarra, abundó.
Explicó que su libro tiene una característica que es “esencial” como método didáctico: “Está estructurado en los cuatro grupos rítmicos donde se pueden agrupar distintas especies musicales”, algunas de ellas con personalidad propia, como el valse, que “es la música favorita de los venezolanos desde hace 200 años”.
Refirió que cuando el valse llegó a Venezuela, en el siglo XIX, se tocaba con nuestra “guitarra madre, el cuatro venezolano”. Por ello, para aprender a tocar guitarra venezolana, “es necesario aprender a tocar cuatro, a interpretar en cuatro la música de (el gran compositor, director y maestro Antonio) Lauro”.
El Método Viloria “contiene las fórmulas de acompañamiento (lo que se toca con la mano derecha del guitarrista), que son como una ficha detallada de los patrones de estructura rítmica del cuatro venezolano, que son justamente la base de la interpretación” de todos los géneros y ritmos musicales de nuestro país.
“Este libro es un portal de conocimiento e información por desarrollar”, pues puede servir de manual para una amplia gama de músicas.
La guitarra, mundializadora de nuestra música
En su alocución, el viceministro de Cultura y actual rector de Unearte, Ignacio Barreto, hizo un recorrido histórico para ilustrar su idea de que la guitarra ha sido el instrumento que ha logrado internacionalizar la música venezolana.
Señaló que en Venezuela, la guitarra ha tenido una tradición que viene desde el siglo XIX, “pero es difícil seguirle el rastro porque resulta que aquí, durante mucho tiempo, hasta inicios del siglo XX, al cuatro se le decía guitarra, guitarrita, guitarra pequeña”.
Explicó que fue a partir de 1933, gracias a una cátedra instalada por el maestro Raúl Borges “que dio extraordinarios guitarristas y hubo compositores que se dedicaron a escribir para esos extraordinarios guitarristas”, que se produjo un repertorio de conciertos para la guitarra a la manera venezolana.
El maestro Alírio Díaz fue un gran promotor de nuestra música popular en el exterior, explicó, pues “nunca tuvo prejuicios para colocar en sus conciertos obras de compositores populares venezolanos como Antonio Carrera, compositores de Valencia, de Trujillo, al lado de figuras como Johan Sebastian Bach, Fernando Sor, etc.”
Gracias a eso, por ejemplo, los valses del afamado compositor venezolano Antonio Lauro “son obligatorios en todos los conservatorios del mundo”. Este comentario fue acompañado después de un video en que el músico británico Sting intentaba interpretar, sin mucho éxito, el valse “Natalia”, del compositor y guitarrista nacido en el estado Bolívar, al sur de Venezuela.
Barreto dijo que la guitarra popular venezolana, que interpreta la música de tradición oral, que no es estilizada y se enseña por repetición de padres a hijos, aunque tiene grandes exponentes de trayectoria internacional, masivamente “no tuvo la suerte de tener un método, una sistematización”, que permitiera expandir su repertorio hacia otras regiones del mundo.
Además, la música venezolana es sumamente difícil. A los músicos “les resulta difícil acompañar un merengue caraqueño, un joropo en su diversidad”.
“Hay que dar la bienvenida a este método”, que además de sistematizar algo tan difícil y de ofrecer referencias contextuales e históricas, tiene “una gran virtud”, pues cumplirá una función muy importante de promoción orientada a la internacionalización que no se había hecho hasta ahora. “Todo lo que ha existido antes son cancioneros”, puntualizó Barreto.
El libro Cine y revitalización indígena en Venezuela: El caso de Yo hablo a Caracas y el Movimiento por la Identidad Nacional, que registra dos importantes trabajos del cineasta Carlos Azpúrua donde se visibilizan los pueblos originarios de nuestro país y su contribución a la defensa del planeta, fue presentado este viernes 11 de julio en la Feria internacional del Libro de Venezuela (Filven 2025).
Este encuentro reunió en la Sala Filven a la investigadora audiovisual Joanna Cadenas, autora de la obra, junto a Azpúrua y al antropólogo Esteban Emilio Mosonyi, homenajeado en la fiesta del libro. Durante el evento se proyectaron el cortometraje “Yo hablo a Caracas” (1978) y el teaser o avance del largometraje documental “Monsonyi, guardián de las palabras”.
En su intervención, Mosonyi, defensor y estudioso de pueblos y lenguas originarias, destacó que el libro de la editorial El perro y la rana, presentado la noche del viernes “refleja la solidaridad no solo con los pueblos indígenas y afrodescendientes, sino con todos los pueblos oprimidos del mundo”. Denunció el “capitalismo feroz” que incluso es capaz “de destruir el conjunto planetario que nos rodea”.
Mosonyi llamó a defender el planeta y a cuidarlo, al recordar que “sin el indígena, sin el afrodescendiente, sin el trabajador, el agricultor, no sobreviviría el planeta, ni la luna, ni marte”. También hizo un llamado especial a la solidaridad con los pueblos de Haití y Palestina, víctimas de quienes han querido exterminarlos a ellos y a sus culturas, y con los pueblos islámicos que enfrentan una guerra sin cuartel.
Por su parte, Azpúrua dedicó el libro a quienes hicieron posible ambos trabajos cinematográficos: “los pueblos indígenas” y el indígena yekuana (makiritare) Barné Yabarí, que participó en ambos cortometrajes. Posteriormente, resaltó que el texto trascenderá porque retrata “lo que significó el movimiento indígena” en la Escuela de Antropología de la Universidad Central de Venezuela.
Se refirió a Mosonyi, como “un hombre luminoso” que junto a otros hombres y mujeres “orientaron un pensamiento de la antropología moderna” e integraron pensamientos religiosos, inspirados en la teología de la liberación, enfocando su reflexión “hacia el problema que existía en Amazonas en la década de los 70, cuando estábamos regidos por la Constitución del 61 que negaba los derechos de los pueblos indígenas de Venezuela”, explicó.
Más adelante, hizo énfasis en la importancia de “Yo hablo a Caracas” que le permitió conocer “un territorio precioso” que, actualmente, está siendo visibilizado en función de su potencialidades geográficas y territoriales expresadas en la Constitución de la República Bolivariana de 1999.
Finalmente, la investigadora Joanna Cadenas, quien inauguró la proyección del teaser del documental “Monsonyi, guardián de las palabras”, expresó que dentro de este se visualiza “uno de los sueños que tiene el maestro Mosonyi que es revitalizar el movimiento por la identidad nacional”.
Acerca de esto último acotó que se está retomando a través del diálogo intercultural gracias al que “podremos salir del laberinto y de muchos retos que tenemos en Venezuela” respecto a la reivindicación de los pueblos originarios como parte de la identidad en el país.
La 21a Filven tiene como eje principal la ancestralidad, la identidad nuestroamericana, y los pueblos originarios de Venezuela y Egipto, que es el país invitado de honor. El maestro Mosonyi es uno de los cinco autores homenajeados de esta edición de la feria, por su estudio de las comunidades indígenas, así como la defensa de sus tradiciones y lenguas originarias.
La máxima fiesta del libro de Venezuela continúa este sábado 12 y cierra el domingo 13 de julio, con una amplia variedad de actividades y exposiciones para personas de todas las edades.
La importancia y el uso de la tecnología en los tiempos modernos es uno de los temas plasmados en el libro Inteligencia Artificial y estupidez natural. Reflexiones sobre el capitalismo tecnológico, del peruano Jorge Millones. El texto fue publicado por la Editorial Trinchera y es el primero de su colección sobre este tipo de temáticas.
El viceministro para el Fomento de la Economía Cultural y presidente del Centro Nacional del Libro (Cenal), Raúl Cazal, y el escritor venezolano Amílcar Figueroa disertaron sobre la obra este viernes 11 de julio en la Sala Egipto de la 21° Feria Internacional del Libro de Venezuela (Filven) 2025.
Al respecto, Cazal se mostró a gusto con la forma como Millones aborda en su libro la influencia y el sentido de la Inteligencia Artificial (IA). “El libro expone quiénes tienen el control de la Inteligencia Artificial de una manera poética, literaria y política. Reflexiona sobre cómo entender esta realidad desconocida la mayoría del tiempo”, expresó.
En su palabras destacó que la tecnología sólo replica las creaciones del ser humano. “Lo que vendrá a través de la Inteligencia Artificial es una repetición de algo que ya se hizo”, precisó. En ese sentido, afirmó que es imposible que las máquinas tengan la creatividad del ser humano, porque los aparatos electrónicos sólo repiten órdenes y es por eso que se llaman ordenadores.
A juicio de Cazal, el libro busca mostrar quiénes se encuentran detrás del manejo de la IA, una tecnología cuyos creadores son aliados del mercado, de la hegemonía, la guerra, la filosofía y de los pensamientos. “Es peligroso si nosotros no nos damos cuenta”, aseveró.
A pesar de los peligros que conlleva la IA, el viceministro reconoce lo necesaria que se ha vuelto esta tecnología. Sin embargo, la tarea es tener el juicio de “no dejar que nos pisotee”. A modo de reflexión, Cazal culminó su intervención asegurando que el destino de la IA dependerá del uso que le dé la sociedad.
Dueños de la naturaleza viva
Entre el público se encontraba el escritor homenajeado este año, Esteban Emilio Mosonyi, quien se unió al debate. “La inteligencia humana jamás podrá ser superada por la tecnología, porque nosotros somos los dueños de la naturaleza viva”, exclamó.
De igual manera, consideró que el uso excesivo de la tecnología puede direccionar a una Tercera Guerra Mundial y reforzar el armamentismo, ideales que, a su juicio, los auspician el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la Unión Europea.
Nueva guerra tecnológica
Por su parte, Amílcar Figueroa, en representación de la Editorial Trinchera, comentó que el texto en debate recoge lo nuevo del capitalismo, el mismo que luego de alcanzar “el tope de su desarrollo hoy logra una decadencia histórica”.
El escritor sostuvo que a través de este libro es posible entender la nueva revolución industrial en curso, donde la nueva guerra se maneja a base de drones y tecnologías. Para Figueroa, la IA no es tan artificial porque siempre hay quien aporta y alimenta sus programas, en este caso el ser humano.
Para concluir, planteó como interrogantes cuál es el papel del ser humano en esta nueva y moderna etapa y cuáles son los resultados tangibles que ofrece la IA. Las respuestas, acotó, pueden encontrarse con la lectura del libro escrito por el compositor peruano Jorge Millones.
La sala Esteban Emilio Mosonyi de la Feria Internacional del Libro de Venezuela (Filven) 2025 se convirtió en un cauce para que fluyeran la literatura, las memorias y la espiritualidad compartida a través de las palabras de Luis Britto García, escritor e historiador venezolano; Guillermo Da Silva, defensor de la memoria ancestral indígena; Marcelino Santos, representante de la comunidad indígena, y Javier Alexander Roa, poeta y editor.
En el foro, organizado para abordar los vínculos con Egipto, país invitado de honor en esta edición de la feria, se hilaron los lazos profundos entre dos civilizaciones unidas por el misterio de lo que ocultan sus ríos.
El poeta, editor y diplomático Javier Alexander Roa abrió el encuentro recordando que el Orinoco y el Nilo han sido fuente de inspiración para poetas y pensadores de todas las épocas. Humboldt llamó al Orinoco “uno de los ríos más majestuosos del Nuevo Mundo”; Pablo Neruda escribió versos sobre sus “aguas escarlatas”, y Rómulo Gallegos lo hizo escenario de dramas universales de la talla de Doña Bárbara y Canaima.
Roa compartió además fragmentos de obras de Julio Verne, Andrés Eloy Blanco, Vicente Gerbasi y Juan Liscano, dejando evidencia de que la literatura ha utilizado como inspiración a los ríos milenarios para narrar mitos, construir identidades colectivas y reflexionar sobre la humanidad.
Espiritualidad ancestral y memoria viva
Por su parte, Marcelino Santos brindó una mirada indígena profunda, destacando que el Orinoco es “el río padre” y el Nilo es “la madre de Egipto”, y que ambos son, para los pueblos originarios, seres pensantes que conectan a las comunidades con sus ancestros. Eso se refleja en leyendas como la piedra del medio del pueblo Kariña y relatos que reflejan su labor como guardián del oro.
“En el pensamiento indígena, el Orinoco es una fuente de conexión, nos sirve para unirnos con los que hacen vida en otras comunidades indígenas (…) nuestro padre (el río Orinoco) tiene mucho misterio, tiene mucha historia y aún esconde algunos misterios que como humanos aún no hemos podido descifrar”, concluyó Santos, invitando a honrar la sabiduría que fluye en cada cauce.
El río como testigo de lo invisibilizado
Guillermo Da Silva compartió la dimensión espiritual del canalete, símbolo de quienes forjaron su historia a remo. Durante su intervención, cuestionó los relatos coloniales y defendió la historia oral de los ancestros como legado invaluable, reivindicando el rol de los pueblos indígenas como narradores activos de su pasado. “Es hora de que los investigados seamos investigadores”, expresó.
Invitó a las demás comunidades a repensar las crónicas porque, a su criterio, “aún quedan cosas por escribir” y es obligación de los pueblos indígenas “construir la historia desde otro enfoque, otra obra, para darle el verdadero sentido a esa historia que nos ha contado el capitalismo y el imperio”.
Como cierre del encuentro, Luis Britto García presentó una cartografía mitológica del Orinoco. A través de un entretenido paseo por la literatura, evocando figuras como Amalivaca (parte de la mitología en la cultura indígena nacional), la leyenda del Dorado y los poemas de Andrés Eloy Blanco.
Señaló que “un río es una arteria viviente y quien no cuida lo que tiene, a pedir se queda”, al hacer un llamado a la defensa de estos espacios sagrados frente a los desafíos actuales.
El Orinoco, como padre, y el Nilo, como madre, se alzan como símbolos de resistencia, ternura y sabiduría colectiva en la Filven 2025, para exaltar los vínculos entre Venezuela y Egipto, país invitado de honor. Hasta este domingo 13 de julio podrán disfrutarse actividades para explorar la historia de este país árabe.
Investigadores, docentes, periodistas, antropólogos, sociólogos e historiadores interesados en el panorama cinematográfico venezolano cuentan con Filmografía venezolana 1954 – 1972, una publicación digital que la Fundación Cinemateca Nacional bautizó y presentó en la 21a Feria Internacional del Libro de Venezuela (Filven) 2025.
Vladimir Sosa Sarabia, presidente de la fundación, manifestó que este texto se realizó con el esfuerzo de sus trabajadores. “Yo digo que es una deuda de la Cinemateca Nacional con la cultura cinematográfica, porque ya la Filmografía Venezolana de 1973-1999 fue publicada hace unos años. Y nos había quedado como en el saco este periodo que, por el esfuerzo de trabajadores, especialmente el Centro de Documentación e Investigación de la Cinemateca Nacional, pues se pudo concluir”, explicó.
La obra está compuesta por 4 volúmenes que recogen el trabajo de la fundación desde su inicio. “Es prácticamente la depositaria del trabajo que se hace en la Cinemateca Nacional en 59 años de existencia que tiene esta institución”, expresó Sosa Sarabia, acompañado por el coordinador general de estrategia de dicha institución, Humberto Castillo, y la investigadora del Centro de Documentación e Investigación, Marisol Sanz.
El libro es una referencia para cualquier persona que quiera hacer investigación sobre películas, actores, actrices, personal técnico, productores y todo lo relacionado con la actividad cinematográfica nacional.
Por su parte, Marisol Sanz, especialista del Centro de Documentación e Investigación, invitó a los interesados en el tema a visitar la cinemateca y consultar este texto, el cual reúne gran información sobre el cine venezolano.
“Aquí se reúnen datos técnicos, artísticos de producción, de festivales, de estreno, de todas las películas venezolanas realizadas en el país, que hemos podido recabar en diversas fuentes, fílmicas y no fílmicas, porque muchas de estas películas ya no se conservan. Pero existen testimonios de que estas películas ya existieron en información de prensa, en documentos oficiales, en guiones, en información que está dispersa. El esfuerzo que estamos haciendo es reunir toda esa información dispersa, analizarla y presentarla de manera sistemática para que pueda ser consultada”, agregó.
Comunidades indígenas, intelectuales y pensadores se unieron en la Sala Filven de la 21° Feria Internacional del Libro de Venezuela para rendir un sentido y cálido homenaje al escritor Esteban Emilio Mosonyi y a su libro El indígena venezolano en pos de su liberación definitiva, de la Editorial El perro y la rana.
El lingüista húngaro-venezolano, notablemente conmovido por su agasajo, resaltó en sus palabras que a través del conocimiento, los investigadores pueden sentirse “dueños de una realidad” en la que actúen de manera orgullosa y autosuficiente.
Haciendo honor a sus años de trabajos investigativos sobre lenguas y pueblos originarios, compartió la importancia de la lucha de comunidades indígenas que fueron oprimidos en Venezuela y en otros países.
El antropólogo aseguró sentirse satisfecho al saber que actualmente conoce hablantes del idioma wayú que elaboran sus propios textos, luego de que esta comunidad indígena “tuviese su identidad e idioma dormidos durante tanto tiempo”.
“Sé que tengo que aportar mucho más todavía”, señaló Mosonyi, a pesar de sus amplios conocimientos sobre lenguas indígenas. En este sentido, aseguró que espera seguir estudiando las actividades de agricultura y los saberes espirituales de estos pueblos.
Su amor por Venezuela
El ganador del Premio Nacional de Cultura de Venezuela (1999) manifestó sentirse atraído por los distintos escenarios que esta Patria ofrece, donde vio que los pueblos indígenas y afrodescendientes tienen mucho que ofrecer gracias a su diversidad cultural.
Para Mosonyi, sin la existencia de los pueblos originarios resulta imposible consolidar el mundo del mañana. “Sin los indígenas no sobrevivirá el planeta, porque son culturas indispensables”, subrayó.
Con visible emoción cerró su intervención asegurando sentirse “muy feliz con este libro que escribí para abrir un poco nuestra mente a los modos de vida y desarrollo de los indígenas”.
Un indígena wayú
El presidente del Instituto Nacional de Lenguas Indígenas, Jorge Pocaterra, considera a Mosonyi “un indígena más”, por los amplios conocimientos obtenidos tras años de estudio de su cultura e idioma. Destacó que sus escritos sientan bases y herramientas teóricas y metodológicas para visibilizan los derechos históricos de esta comunidad.
También refirió que este libro está cargado de vivencias, luchas y compromiso militante, reflejado por la creatividad y la cosmovisión de Mosonyi. Aborda temas como la lucha de pueblos para reconocimiento de su lengua y su cultura, y el estudio de los idiomas indígenas en Venezuela.
Pocaterra resaltó la necesidad que la lucha de Mosonyi por recuperar las lenguas indígenas se mantenga vigente en el tiempo, al tiempo que destacó el compromiso de un autor que habla casi todos los idiomas originarios.
Los derechos indígenas
Jenny González, licenciada en Artes de la Universidad Central de Venezuela, abogó por la importancia de reconocer los valiosos aportes realizados por Mosonyi a la educación intercultural bilingüe y los derechos indígenas. Se trata de aspectos consagrados en la Constitución de Venezuela.
“Esto es un libro que aporta a la investigación científica y que invita a reflexionar sobre la ciencia antropológica”, aseveró. También resaltó la importancia de desarrollar estudios antropológicos para formar a nuevos profesionales en el área. “No podemos esperar que vengan otros a hacer la investigación social que nosotros necesitamos”.
Igualmente, subrayó la importancia de dar una fuerte pelea para reivindicar las lenguas indígenas, llamando al impulsar esta idea en las comunidades, así como la formación de indígenas en antropología y lingüística, para “que puedan asumir ese trabajo que solo desde adentro es posible”.
Una red de movimientos
El antropólogo guayanés Saúl Rivas Rivas defendió que la obra de Mosonyi nació de “una red de movimientos” que presentan luchas diversas de los pueblos originarios. Por ello, aseguró que gracias a sus investigaciones y testimonios se busca conformar “equipos críticos e insertos en una lucha histórica local y mundial”.
El homenaje al escritor Mosonyi cerró con el bautizó de su obra literaria, bañada con coloridos pétalos de rosa, cargados con la esencia del amor de quienes lo acompañaron en este importante evento y destacando a Judith Valencia, quien junto al antropólogo son dos de los principales homenajeados este año en la fiesta del libro más grande de Venezuela.
Sobre blanco / On white es una obra que nos demuestra que la poesía como arte literario puede ser pensable, al contrario de esa tradición romántica que considera que el poema, la poesía y el oficio del poeta están en los bordes o las afueras de toda racionalidad y entendimiento. Así define el poeta y filósofo Freddy Ñáñez su obra más reciente, publicada por la casa editorial colombo-argentina Abisinia.
Para Ñáñez, esa percepción romántica “le quita al poema su verdadero arraigo: el lenguaje, las palabras, que son necesariamente evidencias del pensamiento. Porque no se puede pensar si no es en un lenguaje y no se puede pensar si no es con palabras”. Esta edición cuenta con el texto traducido al inglés, hecha por el poeta y traductor colombiano Miguel Falquez-Certain.
La obra se bautizó este viernes 11 de julio en la Sala Filven de la 21ª Feria Internacional del Libro de Venezuela. Ñáñez estuvo acompañado por otros dos exponentes de la escritura y la poesía: el colombiano Freddy Yezzed y el venezolano Julio Borromé.
Poesía y filosofía
“Es un libro que conjuga maravillosamente dos diálogos, dos discursos y dos conocimientos: poesía y filosofía, dos de las grandes pasiones de Freddy Ñáñez”, aseveró Yezzed. Como representante de la casa editora, destacó que el libro ha tenido tan buena acogida que decidieron ir preparando una segunda edición con textos en francés e italiano.
Por su parte, Borromé dijo estar convencido de que la inspiración de Ñáñez y la fuente de su poética para este libro hallan su base en la dialéctica de Platón, en el retorno a lo antológico, en la poesía épica. “Freddy piensa el poema como una indagación de la subjetividad y plantea el problema de hasta dónde le está permitido hacer del poema un lugar para decir y conocer la naturaleza del acto poético”.
Al respecto, el propio autor secundó esa última idea. “En Sobre blanco lo que intento hacer es convenir con el lector que lo que vamos a escribir es un poema. Allí me encuentro con el punto cero del lenguaje, el blanco, con palabras que aún no están dispuestas para decir lo que queremos decir”.
Un antimoderno completo
En su exposición, el también ministro del Poder Popular para la Comunicación e Información acotó que “quisiera ser un antimoderno completo, porque la modernidad me parece un desastre, una decadencia absoluta, pero tampoco quiero ser un romántico que idealiza la realidad. Pienso que lo único que hay frente a nosotros como un martillo es Platón, porque es quien pone a las cosas en su lugar”.
Precisamente, con ese ímpetu enumeró tres ideas que le gustaría que su libro lograse en quien lo lea. Primero, una crítica a la misología, el odio o aversión al razonamiento, a la discusión, al argumento. “Hoy todos odiamos a las razones porque son aburridas para los muchachos, unívocas y nos llevan por caminos totalitarios, porque son restrictivas, porque es mejor vivir en el relativismo absoluto donde la medida de las cosas soy yo mismo”.
En segundo lugar, que el lector sienta el deseo de combatir el romanticismo como el último lastre de un idealismo que nos separa de la realidad concreta, del acontecimiento conflictivo que es la vida, la naturaleza, el amor, la amistad y la muerte. “Porque –pareciera que– eso es lo único que importa y lo demás es subalterno”, aseveró.
Banalización de la estética
En tercer lugar, Ñáñez invita a ser críticos con “la banalización que tenemos hoy de la estética, hoy mercantilizada y arrojada como un simple vacío que se goza y se da satisfacción inmediata e instantánea. Esas tres cosas –la misología, el romanticismo y la banalización de la estética– hacen que el lector no piense, lo cual es peligroso”.
Las ilustraciones del libro fueron obra de Juan Calzadilla, uno de los grandes poetas y pintores contemporáneos venezolanos, recientemente fallecido el pasado 15 de junio, a los 95 años. En ese contexto, Yezzed aprovechó la ocasión para anunciar que desde Abisinia “recopilarán toda la obra poética del maestro Calzadilla en dos tomos con cajita de cartón. Nos dejó la tarea y la vamos a cumplir”.
A la Filven 2025 le restan apenas dos días para bajar el telón. Asistir es tener la oportunidad de recorrer decenas de estands, participar en debates y conversatorios literarios, conocer de cerca la cultura egipcia, llevar a los niños a divertirse en el Pabellón Infantil y disfrutar de todas las actividades formativas y recreativas organizadas para el disfrute de todos.
Los aportes del diputado Carlos Sierra contenidos en Más Allá de la Locura, claves para la salud mental ahora podrán leerse en inglés, gracias a una edición en ese idioma publicada por Vadell Hermanos Editores. El público angloparlante puede aprovechar este texto, que promueve la discusión abierta y orientadora sobre la gestión del equilibrio mental y emocional.
Sierra “decidió traducir el libro porque consideramos que ha tenido muy buena acogida en general por todo el pueblo lector, y nos gustaría que este libro se expanda a muchas otras partes del mundo”, dijo la viceministra de las Artes, la Imagen y el Espacio del Ministerio del Poder Popular para la Cultura, Mary Pemjean.
En la presentación del libro en inglés también participaron Engelber Pereira, el traductor del libro; el Dr. Neftali Tovar, jefe nacional de Salud Mental; Valentina Vadell, directora de la editorial Vadell Hermanos; el defensor del Pueblo, Alfredo Ruiz; el cantante Cristóbal Jiménez; la diputada Griselda Olivero y la investigadora Iraima Mogollón.
Un debate franco
Más Allá de la Locura, claves para la salud mental tiene como objetivo normalizar las discusiones sobre este tema, que a menudo son estigmatizadas. “Se considera a veces que esa persona ya está loca, no tiene solución, y la aíslan del resto de la sociedad, y resulta ser que la salud mental es como la salud física, también tiene que ser tratada”, añadió Pemjean.
Enfatizó que la obra “habla de una manera muy didáctica porque, de hecho, el libro tiene un personaje que es un viejito, que se llama Simón Abelardo, que es quien está contando cómo aprendió sobre la salud mental, cómo investigó, cómo fue asesorado por especialistas”.
También ofrece técnicas de autoevaluación para manejar las emociones y buscar ayuda cuando sea necesario. Como afirmó Pemjean, “el libro también te ayuda con algunas recomendaciones sobre qué hacer, es decir, si tienes algunas de estas emociones en las que no te estás sintiendo bien, bueno, ¿qué cosas podemos hacer? El ejercicio es una buena manera de estar un poco más tranquilo, menos ansioso, y la alimentación, de la cual nuestro presidente Nicolás Maduro también está hablando mucho”.
Ahora, con la traducción, se prevé distribuirlo internacionalmente, esperando oportunidades a través de ferias internacionales del libro y colaboraciones con editoriales extranjeras. Al respecto, Pemjean enfatizó que la salud mental es una preocupación global, lo que hace que el libro sea relevante para audiencias de todo el mundo.
También subrayó la importancia de la ética, los valores y la comunicación veraz, haciendo referencia a otras obras de Sierra, como Logros de la Patria y Con qué moral, ética y valores.
Un esfuerzo por la salud colectiva
La viceministra también abordó el contexto más amplio de la salud mental en Venezuela. “En general, todos estamos sufriendo de problemas de salud mental por diversas razones que conocemos, como la pandemia, como el tema del bloqueo y las acciones que viven los países que estamos bloqueados. Como vivimos en constante zozobra sobre nuestras situaciones económicas, sociales y políticas, solemos tener a nuestra gente, a nuestra población con una salud mental mucho más frágil”.
En ese sentido, señaló que Carlos Sierra ha estado trabajando en un proyecto de ley en la Asamblea Nacional para mejorar los servicios públicos de salud mental, asegurando que todos tengan acceso a psicólogos, psiquiatras y otros especialistas.
En ese sentido, Carlos Sierra destacó la necesidad de desarrollar un sistema nacional que aborde varios temas, incluyendo la salud mental de niños y jóvenes frente a las redes digitales. También detalló cómo las redes digitales se han convertido en herramientas fundamentales que ayudan o deforman la salud mental, dependiendo de su uso. En palabras de Sierra, las redes digitales pueden ser herramientas “que ayudan a la salud mental o la deforman de acuerdo a qué función le da”.
Abordaje sistémico
Valentina Vadell destacó que el libro es oportuno porque todos somos vulnerables a fenómenos como el impacto de la información digital en nuestro estado de ánimo. Se aborda la salud mental de forma sistemática, explicando emociones, ansiedad, depresión y ataques de pánico.
Resaltó, además, que este conocimiento es crucial para proteger a niños y adolescentes expuestos a las redes sociales, e invitó a reflexionar sobre nuestra comprensión actual de la salud mental.
La presentación de la versión en inglés de Más Allá de la Locura, claves para la salud mental se inscribe en las novedades editoriales de la Filven, que este año promueve el acercamiento cultural a Egipto, país invitado de honor.
Durante la 21a Feria Internacional del Libro de Venezuela (Filven) 2025, asistentes de distintas nacionalidaded han reafirmado la posición de Venezuela como un bastión en la lucha contra el fascismo, imperialismo y sionismo. Cada año, la Feria se va consolidando como un espacio de reflexión y resistencia cultural, donde destacan voces y pensamientos que abogan por la justicia y la igualdad en el mundo.
Wafica Ibrahim, directora de la cadena informativa Almayadeen para Latinoamérica, subrayó que “Venezuela se ha convertido en el epicentro del antifascismo universal”. La comunicadora destacó la importancia de la Venezuela chavista y bolivariana en la resistencia contra las fuerzas imperialistas que amenazan a los pueblos. Para ella, la Feria con su programación refleja este principio, con editoriales que promueven causas significativas y encuentros que giran en torno a las luchas de los pueblos.
“Las editoriales que participan, en su mayoría, son casas con causa, producciones con causa. Al pasear por la Feria puedes ver que tienen entre sus lemas la causa que quisieron hacer llegar a través de sus libros. Eso, más todos los encuentros que se están realizando, charlas, conversatorios y conferencias, todo gira alrededor de la causa de nuestros pueblos”, expresó Ibrahim.
Por su parte, Ramón Medero, presidente de la Fundación Segundo Paso para Nuestra América, enfatizó que “Venezuela es un epicentro clave para luchar contra el fascismo en nuestra América”. De igual manera, advirtió sobre el avance del fascismo en la región y la necesidad existente para que Venezuela actúe como un muro de contención. La Filven, según él, es una herramienta poderosa que reivindica la literatura y el arte como formas de resistencia contra el fascismo.
«La Filven es una feria que exalta la creatividad, la literatura, los valores más nobles de la humanidad que están en manos y en boca de escritores, poetas, literatos, niños y del arte en general. Es una herramienta, un arma poderosa de destrucción del fascismo y para la construcción de un mundo mejor. Es así como este evento reivindica el humanismo, siendo una propuesta para la refundación de la humanidad”, señaló.
Barrera contra el fascismo
Rafael Hernández Garcés, de la Dirección de Cultura del estado Sucre, calificó la Filven como una “barrera contra el fascismo”, porque ubica a Venezuela en el centro de la política y cultura mundial. La Feria ofrece alternativas válidas frente a las amenazas del fascismo contemporáneo. “Sin duda alguna, el conjunto de experiencias que se han vivido acá, estos días, servirá de mucho como vivencias para plantarle cara al fascismo, a sus personajes y mecanismos”.
En tanto, el historiador Eloy Reverón resaltó la importancia de la Feria como un espacio que se alinea con los principios bolivarianos de libertad, unión e integración, todos y cada uno de ellos intrínsecamente opuestos al fascismo. “El hecho de ser una feria bolivariana, en la República Bolivariana de Venezuela, ya nos guía con una serie de principios que por antonomasia se oponen al fascismo”, explicó.
Espacio de resistencia cultural
La Filven 2025 celebra mucho más que literatura, pues también se erige como un espacio de resistencia cultural, donde las ideas de libertad y justicia se promueven en el contexto mundial actual. Los testimonios recogidos reflejan un compromiso con la defensa de los valores humanos frente a la opresión y la injusticia social.
Venezuela, en ese contexto, se posiciona como un país en lucha y un referente para otros pueblos que buscan resistir frente a la adversidad. La Filven, en su esencia, se convierte en una tribuna poderosa para la revolución cultural que busca construir un futuro mejor.
La 21a Feria Internacional del Libro de Venezuela seguirá abierta al público hasta el próximo domingo 13 de julio en la Galería de Arte Nacional y la plaza de la Juventud de Caracas, con actividades de formación, presentaciones de libros, conversatorios, homenajes y una amplia programación en su pabellón infantil.