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La VI Bienal del Sur Pueblos en Resistencia lista para anunciar convocatoria

El Ministerio del Poder Popular para la Cultura (MPPC), a través del Instituto de las Artes de la Imagen y el Espacio (Iartes), ya se encuentra listo para anunciar la convocatoria de la VI Bienal del Sur Pueblos en Resistencia, este martes 25 de marzo, a las 11:00 a.m. en los espacios de la Galería de Arte Nacional (GAN).

Este evento reunirá a representantes de la cartera cultural del país, así como a artistas, creadores, gestores culturales y al público en general.

El evento de arte internacional más importante que convoca nuestro país desde el MPPC, en su sexta edición, está dedicado a los países que forman parte de los Brics+, incluyendo a China, Rusia, India, Brasil y Sudáfrica, entre otros. Esta es una excelente oportunidad para que estas naciones muestren la rica diversidad cultural, artística y creativa de sus pueblos.

La Bienal del Sur Pueblos en Resistencia es un espacio vibrante para el arte, la política y la creación, donde convergen las voces de artistas comprometidos con la justicia social, la igualdad y la solidaridad entre los pueblos. En el contexto de una cultura liberadora, estos artistas utilizan sus obras para desafiar viejos paradigmas y contribuir a la construcción de un nuevo orden económico y cultural.

T: Prensa Iartes

Encuentro de Turiameros un bastión para la identidad cultural aragüeña

En un emotivo encuentro celebrado en el Apostadero Naval de Turiamo, representantes de las cofradías de los Diablos Danzantes, San Juan Bautista, la Virgen del Carmen y San Miguel Arcángel, junto a nativos y descendientes de este histórico pueblo costero, se dieron cita para reafirmar su compromiso con la preservación y promoción de sus manifestaciones culturales.

El evento, que contó con la presencia de autoridades locales, regionales y nacionales, incluyendo al alcalde, concejales, la diputada Casimira Monasterios y Marizabel Blanco, presidenta de Conadecafro, líderes y lideresas de los Movimientos Afrodescendientes de Venezuela, la viceministra de Cultura, Karen Millán, y el presidente del Centro Internacional de Estudios para la Descolonización, Humberto González, se convirtió en un espacio de diálogo y reflexión sobre la importancia de garantizar la sostenibilidad en el tiempo de las tradiciones turiameras.

Durante la jornada, se resaltó el valor patrimonial de cada una de las expresiones culturales presentes, reconociéndolas como pilares fundamentales de la identidad aragüeña y como un legado invaluable para las futuras generaciones. Asimismo, se destacó el carácter socialista y humanista de estas manifestaciones, enraizadas en la cosmovisión ancestral y el profundo sentido de comunidad que caracteriza al pueblo de Turiamo.

La viceministra de Cultura enfatizó el compromiso del Gobierno Bolivariano con el fortalecimiento de la identidad cultural venezolana, subrayando la necesidad de impulsar políticas públicas que garanticen la protección y difusión de las manifestaciones tradicionales.

“Este encuentro representa un paso fundamental en la preservación de nuestro patrimonio cultural, especialmente en un enclave tan rico como Turiamo. La sostenibilidad de sus manifestaciones no solo asegura la continuidad de nuestras tradiciones, sino que también fortalece la identidad cultural de todo el estado Aragua. Es vital que, como gobierno, continuemos impulsando políticas que protejan y promuevan estas expresiones únicas, garantizando que futuras generaciones puedan disfrutar y aprender de ellas, así como lo es la Gran Misión Viva Venezuela Mi Patria Querida”, comentó Millán.

También afirmó que “la cultura es el alma de nuestra nación, y en Turiamo encontramos un reflejo vibrante de nuestra historia y valores. Al apoyar y difundir las manifestaciones culturales de esta región, estamos construyendo un bastión de identidad que resuena en todo el estado Aragua y que sirve de ejemplo para las otras entidades.”

Culminó expresando que “este esfuerzo conjunto, entre instituciones y comunidades, es esencial para asegurar que nuestro legado cultural perdure y siga siendo un motivo de orgullo para todos los venezolanos, siendo un ejemplo claro de sinergia entre los distintos actores de la sociedad para alcanzar con éxito una meta en común, que en este caso es la salvaguarda del patrimonio cultural de la zona y, por ende, del estado”.

Este encuentro en Turiamo no solo celebra el pasado, sino que también siembra las semillas para un futuro donde la cultura aragüeña florezca con aún más fuerza. La unión de esfuerzos entre el gobierno, las comunidades y los cultores, con el espíritu de la Gran Misión Viva Venezuela Mi Patria Querida, garantiza que las tradiciones de Turiamo seguirán latiendo en el corazón de Venezuela, como un faro de identidad y un legado invaluable para las futuras generaciones.

🎧 Entre Libros #podcast 67 📚 Escritores y booktoker ¿pueden ser aliados?

En la edición 67 de Entre Libros #Podcast, conversamos con Aymara Duque, editora, booktoker y docente.

Con ella conversamos sobre:

  1. Escritores y booktoker: ¿pueden ser aliados?
  2. La lectura como herramienta pedagógica
  3. Escritores venezolanos y la promoción literaria.

«Entre Libros #Podcast” es un espacio de intercambio de ideas y visiones sobre la creación literaria en Venezuela, en el que todas las ópticas tienen su espacio.

Aquí compartimos las experiencias y aportes de escritores, editores, lectores y toda persona apasionada de la lectura y la escritura en su maravillosa amplitud y diversidad.

Recuerda que todos los jueves publicamos nuevas entrevistas en el canal de youtube de las Librerías de Sur @entrelibrospodcast así que te invitamos a suscribirte y activar las notificaciones para que no te pierdas ningún episodio.

Tewín mayún wenikirü pói emére pakírü yáka

El título de esta nota está escrito en caribano, el idioma que hablaban Guaicaipuro y su gente. Traducido al español: la lengua dormida que despierta. No es un poema (aunque puede serlo), es una noticia. Esteban Emilio Mosonyi les está enseñando ahora mismo esa lengua a criollos y a gente de pueblos originarios.

Adriana Rodríguez / Fotos Abraxas Iribarren

Un espléndido acontecimiento ha tomado la Quinta Micomicona por asalto. “Tras las huellas de la Nación Caribana”, una grandiosa propuesta, conducida nada más y nada menos que por el gran sabio de las lenguas y pueblos indígenas en Venezuela, Esteban Emilio Mosonyi, promotor de la educación intercultural bilingüe, quien de la mano del Centro de Estudios de Pueblos y Culturas Indígenas (CEPCI) de la UBV y gracias a todo el apoyo del Centro de la Diversidad Cultural, dirige en estos momentos diez sesiones magistrales de caribano, curso certificado por el CEPCI y bendecidas por la gracia sagrada de nuestros ancestros.

El profesor Mosonyi, con la más pura de las algarabías y el temple propio de los héroes, se ha decidido a una batalla sin descanso por revivir del ostracismo la lengua caribana, aplicando un método propio llamado Taller Antropolingüístico de Activación Inmediata (TAAI). A este sueño se ha sumado un grupo de compañeros provenientes de diversos pueblos indígenas, como es el caso de la Cacica de El Tejar, Milagros Yaguaramay; Mildred de Goitia, esposa del Cacique de San Francisco; Maribel Caguana (kumanagoto), Alci Hernández (waikerí) y Fran Morales (tomuza), quienes solemnes han decidido convertirse en difusores activos del caribano.

También participan en el taller el orfebre Julio Mota, el administrador César Quintero, la joven cineasta María Gabriela Morales, entre otros, comprometidos en replicar esta experiencia en los espacios donde hacen vida. De igual forma, la sistematización de este proceso la asiste gratamente la investigadora Joanna Cadenas, quien se inscribe alegre dentro de este taller como parte del proyecto que, junto al Profesor Mosonyi y al Profesor Maury Márquez, ejecutan en torno a este método de enseñanza.

Caribe somos

Resulta que Venezuela es el país con la mayor cantidad de lenguas caribe. Históricamente, el caribano se extendía desde Borburata en el actual estado Carabobo hasta Monagas y Nueva Esparta, pasando por la región capitalina, Miranda, Anzoátegui, y otras. Tenía algunas variantes: karaka, teke, kirikire, mariche, waikerí, kumanagoto, chayma y tomuza; esta última es una variante afrocaribeña. De modo que el caribano es una lengua policéntrica.

Sucede de manera similar con los hispanohablantes, quienes logramos comunicarnos aún cuando existen diversas variantes que enriquecen lingüísticamente el idioma. Para quien no lo sepa, el idioma caribano es nuestro idioma verdaderamente antiguo, perteneciente a la familia de las lenguas caribe, así como existen también el kariña, el mapoyo, apaguayo o el yek’uana, y así más de una decena. A esto se agrega que el caribano es la lengua hablada por el gran Cacique Guaicaipuro.

Aunque en Venezuela contamos al menos con cincuenta variedades lingüísticas, entre ellas es posible distinguir algunas que el profesor Mosonyi han nombrado como “lenguas dormidas”, refiriéndose a aquellas consideradas semi-extintas, producto generalmente de choques culturales con fuerzas de dominación o catástrofes climáticas.

Una lengua muere cuando se pierde todo documento escrito u oral, cuando no se logra ubicar un semi-hablante, cuando ya no queda siquiera huella de ese idioma. Pero en el caso del caribano no es correcto hablar de una lengua muerta, en tanto existen, por ejemplo, descripciones de los primeros misioneros del siglo XVI y XVII, y se han recogido y escrito gramáticas, vocabularios, gracias al trabajo acucioso y a la preocupación de estudiosos como Pipo Álvarez, Marie Claude Mattéi- Müller, Horacio Biord, Omar González, Lisandro Alvarado, entre otros.

El hombre de los múltiples idiomas

“Como migrante he visto que las diversidades, las diferencias culturales, lejos de causar problemas o incomprensión, en su mejor forma enriquecen el universo humano”, reflexiona Esteban Emilio Mosonyi. “Y los idiomas indígenas tienen gran riqueza con su vocabulario, su gramática; en las maneras como esas expresiones nos transportan hacia espiritualidades, hacia cosas incógnitas para nosotros”.

Nacido en Budapest el 14 de marzo de 1939, Mosonyi emigró de su natal Hungría cuando tenía entre siete u ocho años, después de los acontecimientos de la II Guerra Mundial: “a esa edad me simpatizaban las diferencias, las culturas, las lenguas, aunque me angustiaban los odios suscitados especialmente por las grandes potencias y la pobreza. Con mi familia estuve preso en Eslovaquia cuando niño y en un campamento de refugiados en Austria. Venezuela en ese momento tenía una política migratoria amigable a los europeos. En total llegamos cuatro personas de mi familia, luchando por la vida: papá, mamá y mi hermanito –refiriéndose a Jorge Carlos Mosonyi, otro destacado antropólogo y lingüista-. Viajamos en el barco General Langfitt desde el norte de Alemania hasta Puerto Cabello”.

A los diez años Mosonyi adquirió la gramática warao del capuchino español Bonifacio de Olea, que compró en la librería “Viejo y raro”, ubicada cerca de su casa en la avenida Casanova. Esa fue la primera lengua que Mosonyi se dedicó a aprender. A la pregunta de cuántas lenguas habla, el profesor comentó que puede mantener alguna conversación interesante con hablantes de diez lenguas indígenas, y agrega: “pero si me empeño un poco más y me siento en mi casa a repasar, puedo aumentar ese número eventualmente hasta veinte”.

Esteban Emilio es Licenciado en Letras y Antropología por la Universidad Central de Venezuela, donde posteriormente egresaría como Doctor en Antropología y en donde trabajó como profesor titular. Participó en la fundación de la Sociedad Venezolana de Antropología Aplicada y ha producido libros y artículos en torno al menos a doce lenguas, entre los que podemos mencionar: el “Alfabeto de las lenguas indígenas”, propuesta formulada junto a su hermano Jorge Carlos Monsonyi; “Morfología del verbo yaruro”, “Las lenguas indígenas del Río Negro: posibilidades de recuperación y revitalización”, el “Manual de Lenguas indígenas de Venezuela”, y la “Caracterización del sistema sonoro de las lenguas indígenas venezolanas guajibo, guajiro, kari’ña, pemón, warao, yanomami, yaruro, yek’uana, yukpa, y presentación de los alfabetos correspondientes”, entre otros trabajos de gran valor.

Mosonyi fue galardonado con el Premio Nacional de Cultura en 1999. En el 2019, la Academia Venezolana de la lengua le otorgó el Premio Andrés Bello, y en junio de 2022 la UNAM le concedió el Premio Latinoamericano y Caribeño de Ciencias Sociales.

TAAI para democratizar las lenguas

“Hay que democratizar la idea de saber hablar una lengua”, dice el profesor. “La lingüística y la antropolinguística deben democratizarse, porque la cultura que no sea capaz de convertirse en cultura popular queda a la orden o usanza de una pequeña minoría, y entonces el resto de la población queda excluida, llegando a creer que eso no existe, o en todo caso que no tiene validez”.

Hasta ahora se ha creído que estudiar una lengua parte de profundizar en la gramática, estudiar fonología seis meses, dedicarle al menos tres o cuatro años de clases, pasar una serie de pruebas, y finalmente a los cinco o diez años unos especialistas establecen entonces si la persona habla o no el idioma. Este esquema limita el aprendizaje de las lenguas tan sólo a algunos grupos sociales privilegiados.

El curso de caribano del profesor Mosonyi pretende satisfacer las exigencias populares, de modo que al paso de unos meses dispongamos de al menos mil hablantes de caribano para poder oficializar esta lengua en el país. “El caribano es una lengua bellísima, con una fonología que se pierde de vista, con una gran hermosura musical, pero por lo general ha sido visto como un objeto al alcance de unos científicos sin mayor difusión al conjunto de la sociedad”.

El Taller Antropolingüístico de Activación Inmediata pretende enseñar la lengua en sí. El método consiste en que, desde el primer momento, las palabras y oraciones que se presentan se dan en el contexto de una pequeña conversación, generando un intercambio de ideas entre los cursantes. Se explica todo lo que esto tenga de fonológico y gramatical para hablar correctamente, sin esperar años. Lo cierto es que con el método tradicional es imposible despertar una lengua que ha estado 200 años dormida.

“En este momento, con los estudiantes de caribano con quienes ahora me reúno, sabiendo expresar diez o veinte oraciones en una conversación, yo los veo ya de una manera u otra como hablantes, con la capacidad de aumentar ese conocimiento a hablantes a cabalidad y hacerle honor al idioma, respetando su estética y la profundidad de los conceptos”. De modo que, si se conoce lo básico de un vocabulario, una parte de la gramática, traducir una cantidad de expresiones, con eso el practicante o aprendiz puede considerarse como inscrito en la lista de posibles hablantes, aunque sea saludando y diciendo otras cosas básicas en un principio.

En todo caso, en cuanto a las proyecciones y expectativas de este taller, Monsonyi menciona: “espero que los actuales Kumanagotos, Chaymas, descendientes de los Tekes, de los Karakas, realmente se sientan suficientemente dueños de su lengua, pero así también los venezolanos en general, porque no sólo se trata de revitalizar una lengua, sino también una identidad y una cultura”.

Cine venezolano en Madrid

Por Alí Ramón Rojas Olaya

Las películas Alí Primera de Daniel Yegres, La batalla de los puentes de Carlos Azpúrua y Operación Orión de Rubén Hernández Remón, que formarían parte de la muestra cinematográfica venezolana “Cine y memoria: la voz del pueblo y la lucha por la soberanía” programada para su proyección entre el 17 y el 24 de marzo de 2025 en la Casa de América de Madrid, fueron censuradas por órdenes de Isabel Díaz Ayuso, jefa del gobierno madrileño, fanática de Francisco Franco y José María Aznar y pitiyanqui consumada.

¿Qué debemos hacer? Además de manifestarnos en contra de este acto de intolerancia, propongo que nuestra Cinemateca Nacional programe un ciclo de cine español con el mismo nombre conformado por tres obras maestras: Bienvenido, Mr. Marshall (1953) de Luis García Berlanga, La lengua de las mariposas (1999) de José Luis Cuerda y La mort de Guillem (2020) de Carlos Marqués-Marcet.

Berlanga nos muestra, con una colosal dosis de incisiva ironía, las miserias de la sociedad española del momento. Unas desdichas que todavía resultaban mayores comparadas con las aspiraciones y los sueños de los protagonistas, que confiaban a ojos ciegos en que el plan Marshall resolvería todos sus problemas. Tal como, de hecho, le pasó al régimen fascista del dictador Francisco Franco.

La lengua de las mariposas nos traslada a la España de 1936 justo antes del golpe de estado fascista que derrocaría la Segunda República. José Luis Cuerda nos narra la relación entre un maestro de escuela de un pueblo del norte de Galicia y un sagaz muchacho que es su alumno. Los dos entablan una entrañable relación que se verá afectada por la llegada del fascismo a España.

El 11 de abril de 1993, el antifascista valenciano de 18 años Guillem Agulló, es asesinado por un grupo de extrema derecha. Este es el inicio de un film que narra la lucha de la familia Agulló frente al poder. La película gira en torno al papel de los medios de comunicación, abogados y jueces que intentaron por todos los métodos desprestigiar la imagen de Guillem, el cual, se ha convertido en un símbolo del antifascismo en España. La mort de Guillem nos arroja sin adornos la realidad de la transición en España, una realidad vigente en la que el franquismo sigue vivo.

Ya que el objetivo de la Casa de América de Madrid es estrechar los lazos entre España y el continente americano, en particular América Latina y el Caribe, es importante honrar a los gloriosos libertadores que bajo el comando de Simón Bolívar derrotó a Fernando VII y a internacionalistas que fueron a la España republicana para luchar contra el fascismo español.

🎧 Entre Libros #podcast 66 📚 #Booktokers, las amantes de libros se apoderan de TikTok

En la edición 66 de Entre Libros #Podcast, conversamos con Miranda Cadena, Celeste González, Carelys Crespo, Aymara Duque, Kelly Vieira y Ailed Pereira, booktokers venezolanas que estuvieron en el I Encuentro de Creadoras de Contenido Booktok Venezuela

Con ellas conversamos sobre:

  1. Nacimiento de la Comunidad Booktok Venezuela
  2. ¿Cómo monetizar tu contenido booktok?
  3. Las colaboraciones ¿Necesarias en el booktok?

«Entre Libros #Podcast” es un espacio de intercambio de ideas y visiones sobre la creación literaria en Venezuela, en el que todas las ópticas tienen su espacio.

Aquí compartimos las experiencias y aportes de escritores, editores, lectores y toda persona apasionada de la lectura y la escritura en su maravillosa amplitud y diversidad.

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Guillermo Martinez | Las formas del libro | Episodio 53

https://youtu.be/8bHasIU6UG0?si=yj-dU04j_xq7Mxgc

El novelista Guillermo Martínez —también cuentista y ensayista— conversa con Raúl Cazal en Las formas del libro sobre estos tiempos en que hay que desentrañar enigmas sin fórmulas.

Las formas del libro | Episodio 53
Dirección y conducción: Raúl Cazal
Edición, cámaras y sonido: Juan José Espinoza
Música: Pedro Marín

Un ciclón escrito para Henry Morgan

Azúcar negro es una novela literalmente llena de tesoros.

El primero de ellos es, sin dudas, el lenguaje de su autor, Miguel Bonnefoy. Se trata de un lenguaje torrencial, tumultuoso, barroco. Un verdadero ciclón de palabras que al escritor le vienen con una inusitada facilidad. Le ocurre lo mismo en el discurso oral. Pareciera no poder hablar sin incluir imágenes, símiles, metáforas que se atropellan unas tras otra y apuntan siempre a la desmesura.

No hay personajes ni acontecimientos “normales” en esta novela. Hay, sí, la clara intención de magnificar, para que hasta el más pequeño de los eventos sea percibido como un hecho salido de madre, que va más allá de lo natural, de lo racionalmente aceptable.

Y llegados aquí, es inevitable pensar que el escritor se mete a conciencia en las aguas de lo real maravilloso, de esa concepción del trópico, de Latinoamérica y, en especial, del Caribe donde lo inusual es lo cotidiano, al decir de Alejo Carpentier.El asunto no deja de llamar la atención porque, en general, ya no se escribe así por estos lados. Verdad es que en algunas novelas donde se abordan eventos históricos —entre más alejados en el tiempo, mejor— aún surge con frecuencia una mirada exótica rastreable hasta los cronistas de indias. No es menos cierto, sin embargo, que el lenguaje de tales novelas se ha atemperado y ya no suele fantasear con el Barroco.Pero para Miguel Bonnefoy, la condición maravillosa que se le endilga al Caribe sigue siendo una tentación que no puede evadir. No en balde su última novela, El sueño del jaguar, abre con una cita de William Ospina que reza al pie de la letra: “En el norte está la razón que estudia la lluvia, que descifra el relámpago. En el sur está la danza que genera la lluvia, que inventa el relámpago.”A pesar de ello, en El sueño del jaguar es notorio cómo el lenguaje refrena lo torrencial y se hace más mesurado, aunque en ningún momento renuncia a lo extraño, lo desmesurado, lo grotesco, en fin, a la hipérbole.

El segundo tesoro es un legado del pirata Morgan. Bonnefoy comienza Azúcar negro recuperando algo de la tradición caribeña de la piratería. Este primer capítulo de la novela se ubica en una época muy anterior al resto y sirve para sembrar las claves que orientarán la anécdota en lo sucesivo. La distancia temporal le permite al narrador desentenderse de todo intento de verosimilitud para hundirse en la más descarnada fantasía. Le da pie, además, para aludir a ciertos episodios de piratería asociados con Maracaibo, ciudad de donde procede su familia materna, invadida en varias ocasiones por los filibusteros, entre ellos Alexandre Olivier Exquemelin, mejor conocido como El Olonés, alrededor de cuya figura se ha tejido una nutrida leyenda.Una vez sembrado el señuelo del botín oculto del pirata Morgan, el narrador puede dedicarse a un tratamiento mucho más alegórico del concepto de riqueza y de las vías por las cuales se accede a ella. De este modo, el libro se ofrece para una lectura orientada a lo sociohistórico y que apunta en especial a Venezuela. En esa lectura desfila el tercer tesoro, el petróleo concebido como riqueza fácil, equiparado con el botín de Morgan. Ambos tesoros se contraponen al trabajo productivo, que en la novela se ejemplifica con el cultivo de la caña de azúcar y su posibilidades industriales.

Una vez llegados aquí, puede decirse que la novela ha desvelado sus secretos. El lector se encuentra ahora frente a la reformulación novelada de la parte de nuestra historia que se inicia con el descubrimiento del oro negro; esa historia que se ha debatido, a lo largo de décadas, entre la monoproducción y la esperanza de utilizar los recursos de la explotación petrolera para ampliar la base productiva del país.Resulta interesante escuchar al propio Bonnefoy citar, en una entrevista, a Arturo Uslar Pietri y su propuesta de sembrar el petróleo. A pesar de tan consciente inclusión de elementos que apuntan a una interpretación cerrada de la historia, el escritor tiene éxito en dotar a su escrito de un carácter aventuresco que a la vez recuerda y enriquece la leyenda latinoamericana de la piratería, haciéndola, eso sí, mas compleja e incluyente.

Escritor, doctor en Literatura Hispanoamericana por la Universidad de Iowa, magíster en Literatura Latinoamericana y profesor jubilado de la Universidad del Zulia. Fue galardonado con el Premio Regional de Literatura Jesús Enrique Losada (2000). Asimismo, se hizo acreedor del segundo lugar del concurso Los niños del Mercosur, de la editorial Comunicarte (Argentina, 2007).

Patente de corso para francófonos

En octubre del año pasado el escritor francés Miguel Bonnefoy, de unos 38 años de edad, ganó el Premio de la Academia Francesa de novela y el Premio Femina. La prensa lo cataloga como escritor franco-venezolano por ser hijo de un chileno y una venezolana y aseguran que se crio en el estado Zulia, Venezuela.

La obra con que se alzó con el premio fue con Le réve du jaguar, que apareció en agosto de 2024. “El sueño del jaguar” ha sido la traducción que han difundido en castellano, pero aún no ha sido traducida. Por eso, en vista de que este servidor sólo conoce —y con esfuerzo— la lengua de Cervantes, el compañero de esta página, Cósimo Mandrillo —que sí domina el idioma de Les Poètes maudits—, propuso que el libro de esta edición fuera Azúcar negra, de Miguel Bonnefoy, publicada en 2018 por Monte Avila Editores Latinoamericana —la edición española tiene por título Azúcar negro (Armaenia, 2018)—.

La obra narrativa de Miguel Bonnefoy ha merecido una variedad de premios y distinciones. Azúcar negra apareció en francés en 2017 y es su segunda novela. Su ópera prima, El viaje de Octavio, quedó finalista en el Premio Goncourt a la primera novela (2015). Luego, con Herencia (2020) consideraron la consolidación de Bonnefoy al llegar finalista en el Goncourt y el Femina. Y antes de Le réve du jaguar, apareció El inventor.

En Francia no es un autor desapercibido, aunque haya destacado en entrevistas que no lo tratan como escritor francés, sino como francófono. Es como si tuviera una patente de corso literaria en un país en donde los inmigrantes juegan un papel destacado en todos los órdenes. Algo que Michel Houellebecq ha resaltado en sus más recientes novelas.

La novela Azúcar negra pareciera un preludio de su obra. Escrita a los 30 años, pero con la madurez de quien cruza los 50, así como el autor anuncia el carácter o personalidad del personaje Severo Bracamonte.

La fantasía de pensar en un tesoro del filibustero Henry Morgan perdido en el río de una selva crea todos los mitos posibles de lo que puede estar enterrado en estas tierras. Si bien el pirata tomó Maracaibo a sangre y fuego, el territorio en donde transcurre la novela es el oriente del país, por donde pasó el pirata Gualterio, como le decían los españoles coloniales a Walter Raleigh.

Es en Venezuela en donde las familias Otero y Bracamonte forman un emporio con la destilación de ron, que en la medida que va contando parecieran las tribulaciones de Alberto Vollmer antes de empezar la siembra de la caña de azúcar. En los años que debe esperar para añejar el ron en barricas de bourbon. En la venta y exportación con denominación de origen. Es decir, debe estar atento de ser un agricultor, ingeniero químico industrial y negociante. Tres en uno si ponemos de lado la administración, en donde Serena Otero es diestra.

El tiempo en que se desarrolla el relato es difuso, aunque todo apunta a la época de la dictadura de Juan Vicente Gómez, a los inicios de los cambios por la modernidad con sus artefactos y de unos trenes que ha quedado en la imaginación.

Bonnefoy logra con la lengua esa magia de cruzar almas y naturaleza para construir metáforas que parecieran que no dicen nada, pero lo dicen todo.

Guarda reminiscencias de la literatura macondiana. “Llovió cuatro años, once meses y dos días”, así comienza unos de los capítulos finales de Cien años de soledad. En Azúcar negra los estragos del incendio que acaba con la plantación, el pueblo y la novela, dura menos, puesto que “dejó en el cielo una cubierta de cenizas que tardó tres años, diez meses y cinco días en desaparecer”.

La escritura lleva una carga de lectura, resalta Ricardo Piglia en El último lector, y Azúcar negra no escapa de ello. Hace guiños a la literatura francesa con las lecturas de Serena. Menciona lo nuevo con la modernidad, pero también lo antiguo, que lleva la tragedia y la muerte.

La mención de un sillón Voltaire nos hace recordar La vida exagerada de Martín Romaña, de Alfredo Bryce Echenique, que su crisis azul la vivió en Paris en búsqueda del amor en pleno Mayo Francés. En Azúcar negra la crisis es su naturaleza, mientras el amor pasa como un tren que ya no existe.

Raúl Cazal

Escritor, periodista y editor. Presidente del Centro Nacional del Libro desde noviembre de 2018. En febrero de 2019 asume la Dirección General de la Fundación Editorial El perro y la rana y en agosto es nombrado Viceministro de Fomento para la Economía Cultural. Es autor de los libros de cuentos El bolero se baila pegadito (1988), Todo tiene su final (1992) y de poesía Algunas cuestiones sin importancia (1994). Es coautor con Freddy Fernández del ensayo A quién le importa la opinión de un ciego (2006). Gracias, medios de comunicación (2018) fue merecedor del Premio Nacional de Periodismo en 2019, mención Libro. Actualmente dirige y conduce Las formas del libro.

🎧 Entre Libros #podcast 65 📚 ¿Cómo escribir y publicar tu libro? Consejos de una editora

En la edición 65 de Entre Libros #Podcast, conversamos con Adriana Mara Olivares, autora del libro ¿A quien le escribes?, CEO de la Editorial Grupo Olivo y presidenta de Cavelibro.

Con ella conversamos sobre:

  1. Errores comunes de los escritores novatos.
  2. Del manuscrito al libro publicado
  3. El mercado editorial hoy

«Entre Libros #Podcast” es un espacio de intercambio de ideas y visiones sobre la creación literaria en Venezuela, en el que todas las ópticas tienen su espacio.

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