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Un ciclón escrito para Henry Morgan

Azúcar negro es una novela literalmente llena de tesoros.

El primero de ellos es, sin dudas, el lenguaje de su autor, Miguel Bonnefoy. Se trata de un lenguaje torrencial, tumultuoso, barroco. Un verdadero ciclón de palabras que al escritor le vienen con una inusitada facilidad. Le ocurre lo mismo en el discurso oral. Pareciera no poder hablar sin incluir imágenes, símiles, metáforas que se atropellan unas tras otra y apuntan siempre a la desmesura.

No hay personajes ni acontecimientos “normales” en esta novela. Hay, sí, la clara intención de magnificar, para que hasta el más pequeño de los eventos sea percibido como un hecho salido de madre, que va más allá de lo natural, de lo racionalmente aceptable.

Y llegados aquí, es inevitable pensar que el escritor se mete a conciencia en las aguas de lo real maravilloso, de esa concepción del trópico, de Latinoamérica y, en especial, del Caribe donde lo inusual es lo cotidiano, al decir de Alejo Carpentier.El asunto no deja de llamar la atención porque, en general, ya no se escribe así por estos lados. Verdad es que en algunas novelas donde se abordan eventos históricos —entre más alejados en el tiempo, mejor— aún surge con frecuencia una mirada exótica rastreable hasta los cronistas de indias. No es menos cierto, sin embargo, que el lenguaje de tales novelas se ha atemperado y ya no suele fantasear con el Barroco.Pero para Miguel Bonnefoy, la condición maravillosa que se le endilga al Caribe sigue siendo una tentación que no puede evadir. No en balde su última novela, El sueño del jaguar, abre con una cita de William Ospina que reza al pie de la letra: “En el norte está la razón que estudia la lluvia, que descifra el relámpago. En el sur está la danza que genera la lluvia, que inventa el relámpago.”A pesar de ello, en El sueño del jaguar es notorio cómo el lenguaje refrena lo torrencial y se hace más mesurado, aunque en ningún momento renuncia a lo extraño, lo desmesurado, lo grotesco, en fin, a la hipérbole.

El segundo tesoro es un legado del pirata Morgan. Bonnefoy comienza Azúcar negro recuperando algo de la tradición caribeña de la piratería. Este primer capítulo de la novela se ubica en una época muy anterior al resto y sirve para sembrar las claves que orientarán la anécdota en lo sucesivo. La distancia temporal le permite al narrador desentenderse de todo intento de verosimilitud para hundirse en la más descarnada fantasía. Le da pie, además, para aludir a ciertos episodios de piratería asociados con Maracaibo, ciudad de donde procede su familia materna, invadida en varias ocasiones por los filibusteros, entre ellos Alexandre Olivier Exquemelin, mejor conocido como El Olonés, alrededor de cuya figura se ha tejido una nutrida leyenda.Una vez sembrado el señuelo del botín oculto del pirata Morgan, el narrador puede dedicarse a un tratamiento mucho más alegórico del concepto de riqueza y de las vías por las cuales se accede a ella. De este modo, el libro se ofrece para una lectura orientada a lo sociohistórico y que apunta en especial a Venezuela. En esa lectura desfila el tercer tesoro, el petróleo concebido como riqueza fácil, equiparado con el botín de Morgan. Ambos tesoros se contraponen al trabajo productivo, que en la novela se ejemplifica con el cultivo de la caña de azúcar y su posibilidades industriales.

Una vez llegados aquí, puede decirse que la novela ha desvelado sus secretos. El lector se encuentra ahora frente a la reformulación novelada de la parte de nuestra historia que se inicia con el descubrimiento del oro negro; esa historia que se ha debatido, a lo largo de décadas, entre la monoproducción y la esperanza de utilizar los recursos de la explotación petrolera para ampliar la base productiva del país.Resulta interesante escuchar al propio Bonnefoy citar, en una entrevista, a Arturo Uslar Pietri y su propuesta de sembrar el petróleo. A pesar de tan consciente inclusión de elementos que apuntan a una interpretación cerrada de la historia, el escritor tiene éxito en dotar a su escrito de un carácter aventuresco que a la vez recuerda y enriquece la leyenda latinoamericana de la piratería, haciéndola, eso sí, mas compleja e incluyente.

Escritor, doctor en Literatura Hispanoamericana por la Universidad de Iowa, magíster en Literatura Latinoamericana y profesor jubilado de la Universidad del Zulia. Fue galardonado con el Premio Regional de Literatura Jesús Enrique Losada (2000). Asimismo, se hizo acreedor del segundo lugar del concurso Los niños del Mercosur, de la editorial Comunicarte (Argentina, 2007).

Patente de corso para francófonos

En octubre del año pasado el escritor francés Miguel Bonnefoy, de unos 38 años de edad, ganó el Premio de la Academia Francesa de novela y el Premio Femina. La prensa lo cataloga como escritor franco-venezolano por ser hijo de un chileno y una venezolana y aseguran que se crio en el estado Zulia, Venezuela.

La obra con que se alzó con el premio fue con Le réve du jaguar, que apareció en agosto de 2024. “El sueño del jaguar” ha sido la traducción que han difundido en castellano, pero aún no ha sido traducida. Por eso, en vista de que este servidor sólo conoce —y con esfuerzo— la lengua de Cervantes, el compañero de esta página, Cósimo Mandrillo —que sí domina el idioma de Les Poètes maudits—, propuso que el libro de esta edición fuera Azúcar negra, de Miguel Bonnefoy, publicada en 2018 por Monte Avila Editores Latinoamericana —la edición española tiene por título Azúcar negro (Armaenia, 2018)—.

La obra narrativa de Miguel Bonnefoy ha merecido una variedad de premios y distinciones. Azúcar negra apareció en francés en 2017 y es su segunda novela. Su ópera prima, El viaje de Octavio, quedó finalista en el Premio Goncourt a la primera novela (2015). Luego, con Herencia (2020) consideraron la consolidación de Bonnefoy al llegar finalista en el Goncourt y el Femina. Y antes de Le réve du jaguar, apareció El inventor.

En Francia no es un autor desapercibido, aunque haya destacado en entrevistas que no lo tratan como escritor francés, sino como francófono. Es como si tuviera una patente de corso literaria en un país en donde los inmigrantes juegan un papel destacado en todos los órdenes. Algo que Michel Houellebecq ha resaltado en sus más recientes novelas.

La novela Azúcar negra pareciera un preludio de su obra. Escrita a los 30 años, pero con la madurez de quien cruza los 50, así como el autor anuncia el carácter o personalidad del personaje Severo Bracamonte.

La fantasía de pensar en un tesoro del filibustero Henry Morgan perdido en el río de una selva crea todos los mitos posibles de lo que puede estar enterrado en estas tierras. Si bien el pirata tomó Maracaibo a sangre y fuego, el territorio en donde transcurre la novela es el oriente del país, por donde pasó el pirata Gualterio, como le decían los españoles coloniales a Walter Raleigh.

Es en Venezuela en donde las familias Otero y Bracamonte forman un emporio con la destilación de ron, que en la medida que va contando parecieran las tribulaciones de Alberto Vollmer antes de empezar la siembra de la caña de azúcar. En los años que debe esperar para añejar el ron en barricas de bourbon. En la venta y exportación con denominación de origen. Es decir, debe estar atento de ser un agricultor, ingeniero químico industrial y negociante. Tres en uno si ponemos de lado la administración, en donde Serena Otero es diestra.

El tiempo en que se desarrolla el relato es difuso, aunque todo apunta a la época de la dictadura de Juan Vicente Gómez, a los inicios de los cambios por la modernidad con sus artefactos y de unos trenes que ha quedado en la imaginación.

Bonnefoy logra con la lengua esa magia de cruzar almas y naturaleza para construir metáforas que parecieran que no dicen nada, pero lo dicen todo.

Guarda reminiscencias de la literatura macondiana. “Llovió cuatro años, once meses y dos días”, así comienza unos de los capítulos finales de Cien años de soledad. En Azúcar negra los estragos del incendio que acaba con la plantación, el pueblo y la novela, dura menos, puesto que “dejó en el cielo una cubierta de cenizas que tardó tres años, diez meses y cinco días en desaparecer”.

La escritura lleva una carga de lectura, resalta Ricardo Piglia en El último lector, y Azúcar negra no escapa de ello. Hace guiños a la literatura francesa con las lecturas de Serena. Menciona lo nuevo con la modernidad, pero también lo antiguo, que lleva la tragedia y la muerte.

La mención de un sillón Voltaire nos hace recordar La vida exagerada de Martín Romaña, de Alfredo Bryce Echenique, que su crisis azul la vivió en Paris en búsqueda del amor en pleno Mayo Francés. En Azúcar negra la crisis es su naturaleza, mientras el amor pasa como un tren que ya no existe.

Raúl Cazal

Escritor, periodista y editor. Presidente del Centro Nacional del Libro desde noviembre de 2018. En febrero de 2019 asume la Dirección General de la Fundación Editorial El perro y la rana y en agosto es nombrado Viceministro de Fomento para la Economía Cultural. Es autor de los libros de cuentos El bolero se baila pegadito (1988), Todo tiene su final (1992) y de poesía Algunas cuestiones sin importancia (1994). Es coautor con Freddy Fernández del ensayo A quién le importa la opinión de un ciego (2006). Gracias, medios de comunicación (2018) fue merecedor del Premio Nacional de Periodismo en 2019, mención Libro. Actualmente dirige y conduce Las formas del libro.

Complejo Histórico Cultural Casa del Bicentenario

EL Centro Nacional de Estudios Históricos los invita a visitar el complejo Histórico Cultural Casa del Bicentenario, en su sala Ramón Tovar, podrán disfrutar de la exposición Resistencia, Batalla y Victoria: Nuestro camino a la Independencia plena. Una exposición que cuenta con fotografías, óleos y piezas originales de la colección Museos Bolivarianos. de martes a Viernes de 9.00am a 4.00pm. Los esperamos en la Av. Universidad, de San Francisco a Bolsa, frente a la Asamblea Nacional.

Gran Misión Viva Venezuela presente en “Carnavales de El Callao”

Prensa MPPC (02/03/2025).- En el marco de los “Carnavales de El Callao 2025”, el Ministerio del Poder Popular para la Cultura (MPPC), a través del Instituto del Patrimonio Cultural (IPC), otorgó el certificado como Portador Patrimonial de la Nación a Carlos Alberto Londón Torres, en reconocimiento a su destacada trayectoria como máximo exponente del calipso de “El Callao” y por su invaluable contribución a la continuidad de las expresiones culturales venezolanas a través de sus conocimientos, destrezas, creaciones, técnicas y prácticas.

El acto de entrega del certificado se llevó a cabo en la Casa de la Cultura local. Ignacio Barreto, viceministro de Identidad Cultural, acompañado por el equipo promotor de la “Gran Misión Viva Venezuela, Mi Patria Querida”, hizo entrega del reconocimiento a Clara Londón, hija del maestro. Durante el evento, la gobernación también otorgó reconocimientos a dos cultores locales.

“Espero que todos los circuitos comunales de “El Callao” cuenten con sus promotores de la ‘Gran Misión Viva Venezuela, Mi Patria Querida’, dado que existe una gran cantidad de cultores y cultoras en la zona. Es fundamental una mayor participación en la próxima consulta popular, ya que el financiamiento exclusivo de los proyectos culturales depende de ello, lo cual fortalecerá la dinámica del acervo cultural”, expresó Barreto.

Por su parte, Iraima López, embajadora cultural ante la UNESCO, detalló el proceso que condujo al reconocimiento de los Carnavales de “El Callao”: “Fue un arduo trabajo de tres años que nos permitió recopilar la historia, raíces y tradiciones de este carnaval, incluyendo la lengua “patua”, la gastronomía, la indumentaria y la creación de los instrumentos. Este esfuerzo conjunto entre diversas instituciones culminó exitosamente el 1 de diciembre de 2016″.

Este homenaje, otorgado por el Ministerio del Poder Popular para la Cultura, resalta el compromiso del gobierno venezolano con la salvaguarda del patrimonio cultural inmaterial del país. La designación de Carlos Londón como Portador Patrimonial de la Nación es un testimonio de su invaluable labor y un merecido reconocimiento a su trayectoria como cultor y defensor de las tradiciones de “El Callao”.

T:Dayana Martinez

F: Edys Glod

Inaugurada la 20.ª Filven en San Cristóbal como vitrina cultural del Táchira

Este jueves 27 de febrero se inauguró en la ciudad de San Cristóbal la 20.ª Filven Táchira, con sede en la Biblioteca pública Dr. Leonardo Ruiz Pineda.

Hasta el sábado 1° de marzo un grupo de 35 expositores estará ofreciendo a los visitantes una variada oferta editorial, al tiempo que se realizan presentaciones de libros, conversatorios, talleres y actividades en el pabellón infantil, además de actos artísticos y culturales, bajo el lema Leer nos reencuentra.

La 20.ª Filven Táchira es organizada por el Ministerio del Poder Popular para la Cultura, a través del Centro Nacional del Libro (Cenal) y el Gabinete Estadal de Cultura, en coordinación con la gobernación de Táchira y la alcaldía de San Cristóbal

En ese sentido, la fiesta de la palabra fue declarada inaugurada por el gobernador de Táchira, Freddy Bernal Rosales, acompañado por la directora del Gabinete Estadal de Cultura, Ysley Carrero; el director de Cultura de Táchira, Pedro Fressel Galaviz; y el director de Cultura de la Alcaldía del municipio San Cristóbal, Alexander García La Cruz. Junto a ellos estuvieron la escritora regional homenajeada, Reina Durán, y los escritores nacionales invitados Neguel Machado, Juan Echeverría y Danni Ortega.

Además, el ministro del Poder Popular para la Cultura, Ernesto Villegas Poljak, saludó a los presentes a través de un video compartido por el Gabinete Estadal de Cultura de Táchira, en el que agradeció a todos quienes han hecho posible este capítulo de la Filven.

La Filven es un legado cultural

“La Filven es un legado fundamental de la política cultural del comandante Hugo Chávez y que ha mantenido en el tiempo el presidente Nicolás Maduro”, señaló el ministro Villegas.

“Hace poco en el ministerio cumplimos 20 años, creado sabiamente por el comandante Chávez, y no hay duda de que una de sus embarcaciones insignias es la Filven, la feria internacional del libro de Venezuela”, agregó el ministro.

El titular de Cultura, quien instó en su mensaje a seguir unidos en la defensa de los derechos culturales de la comunidad, expuso que “se ha llevado a cabo anualmente la feria en Caracas, cumpliendo con el cometido, y este año se celebra en Táchira, un lugar con una rica tradición literaria y artística”.

Manifestó que la Filven “incluye novedades editoriales, discusiones, presentaciones, música, bailes, artesanías y otros elementos que destacan la diversidad cultural de la región. Se invita a todos los tachirenses a participar y disfrutar de este evento”.

Libros y juventud

Las autoridades dieron un recorrido por el recinto ferial para apreciar las novedades literarias e interactuar con expositores.

El gobernador Freddy Bernal invitó a los tachirenses y al público en general, especialmente a los jóvenes, a qué asistan a la Filven y al mismo tiempo disfruten de la Biblioteca Pública Dr. Leonardo Ruiz Pineda.

Bernal recordó la importancia de este evento particularmente en tiempos cuando es necesario acercar a los jóvenes a los libros y elogió a editores, escritores y artesanos presentes.

Por otra parte, como una novedad propuso honrar a Reina Durán, escritora regional homenajeada en la Filven Táchira, colocando su nombre al Museo del Táchira para enaltecer a la mujer venezolana.

“Yo quiero aquí con la presencia de esta dama pedirle que nos dé el honor de aceptar su nombre como epónimo del Museo del Táchira”, dijo Bernal.

La directora del Gabinete Estadal de Cultura, Ysley Carrero, refirió que también a la par de la inauguración de la Filven Táchira se impulsa en la entidad la Gran Misión Viva Venezuela, mi Patria Querida.

“El presidente Nicolás Maduro ha dado un realce significativo al trabajo cultural, al trabajo creador, a la memoria histórica y a la identidad de nuestros pueblos. Como frontera, somos conscientes de que manejamos una transculturización, pero hemos estado realizando un trabajo importante de la mano de la gobernación y de nuestros aliados, los directores de cultura de los municipios. Juntos, hemos fortalecido el trabajo con la Gran Misión y logramos inscribir a 6.300 cultores en el estado”, resaltó Carrero.

“Contaremos con una sala de talleres y un pabellón infantil para nuestros niños y niñas. Tendremos una programación variada y cultural, porque el espacio lo merece”, comentó Carrero sobre lo que trae Filven Táchira.

Encuentro de decimistas

El escritor nacional invitado Neguel Machado mostró su satisfacción por el reencuentro con amigos poetas, escritores y hacedores de la cultura e invitó al segundo encuentro de decimistas en el marco de la Filven Táchira.

“Este evento es una celebración de la palabra, donde se comparten diversas manifestaciones artísticas, desde la poesía hasta la novela. Es un honor contribuir a este esfuerzo colectivo y por el apoyo fundamental del Centro Nacional del Libro (Cenal) y de la Fundación Editorial El perro y la rana”, dijo.

Machado presentará dos libros: “Décimas Zulianos” y “Décimas trasnochadas y otros escritos en cubierto” junto a Juan Echeverría y Dani Olegario Ortega. “Estoy comprometido en aportar mi granito de arena para asegurar que la feria sea un éxito, como siempre lo ha sido”, apuntó Machado.

Títulos que se presentan

Entre la oferta literaria están los títulos publicados por el Ministerio del Poder Popular para la Cultura a través de las editoriales El perro y la rana, Monte Ávila y Biblioteca Ayacucho, los cuales pueden hallarse en el estand de Librerías del Sur. Se suman novedades también de otras editoriales públicas, privadas e independientes.

Entre los títulos disponibles y que se estarán presentando en la Filven Táchira están “Caracol de páramo” de Máximo Labrador; “Decimistas Zulianos” de Neguel Machado y Danni Ortega; “Pictografias indígenas” de Venezuela” de Saúl Padilla (El perro y la rana); “Antología de la ciencia ficción venezolana” de Julio Miranda (El perro y la rana); “Las curiosidades de Búho” de María Julia Rojas (Fondo Editorial Carmen Bencomo / IASBP Mérida); “Caminos, Huellas Y Destinos” de Balbino Zambrano; “Condor Dorado se ha enamorado”, Luis Darío Bernal Pinilla (Editorial Tinta, Papel y Vida); “Reflejos Curativos. Acupuntura Y Fitoterapia” de Yris Villamizar.

Se unen a la lista “Ifigenia” de Teresa de la Parra (Monte Ávila Editores); “La caja de los truenos” de Benito Yrady (Monte Ávila Editores); “Divorciado y ahora qué hago” de Niurka Valero; “Historia del Señor Cody” de Benito Yrady (Monte Ávila Editores); “Más Allá Del Fin” de Manuel Rojas; “Crítica De La relación sociedad y naturaleza” de Aquiles José Amares Pugarita (Trinchera); “Los Sun Sum Verdi” de Carlos Angulo; “Décimas trasnochadas y otros escritos encubiertos” de Juan Echeverría (Editorial El perro y la rana).

“Lolita pequeña” de Sonia Jaramillo (Fondo Editorial Carmen Bencomo / IASBP Mérida); “El Río” de Blas Perozo Naveda (Editorial El perro y la rana); “La Doctrina Chávez” de Blasco Graterol “Guameño (Trinchera); “Transparencia del signo” de Efraín Hurtado (El perro y la rana); “Cine en clave ecofeminista” de Aminta Beleño Gómez (Trinchera); “Caminos, Huellas Y Destinos” de Balbino Zambrano Balbino Loreto; “Diablos Danzantes De Aragua” de Natchaieving Méndez (El perro y la rana); “Once poemas y una canción para que Lydda baje de la sierra” de Blas Perozo Naveda (El perro y la rana) y “Literatura tachirense: una comarca olvidada” de Jesús Alejandro Sulbaran Molina (Fundación para el Desarrollo Cultural del Estado Mérida).

La Habana abrió sus puertas al “rey del bandolín morocho” en la FILHCUBA

Cruz Quinal fue un músico, compositor y artesano del oriente de Venezuela que, a pesar de fallecer a los 53 años (1934-1987), dejó un legado imborrable en la historia musical del país. Con ese renombre, su memoria irrumpió en la 33º Feria Internacional del Libro de La Habana, gracias al más reciente libro del maestro Benito Yradi, titulado “El Libro de Cruz Quinal”.

El Fondo Editorial Fundarte es responsable del texto y por eso su gerente, Rosa Fernández, fue la encargada de presentar el libro ante el público cubano y extranjero asistente. Recordó que Yradi ganó el Premio Nacional de Literatura Stefanía Mosca en 2021, en la categoría de Crónica.

“Estoy aquí con ustedes en nombre de Benito, quien no pudo venir. Se trata de un gran escritor, poeta, investigador, periodista y presidente de la Casa de la Diversidad Cultural de Venezuela. Es una de las personas que más conoce del ámbito patrimonial en nuestro país”, destacó Fernández.

La editora resaltó que “El libro de Cruz Quinal” rinde tributo a un personaje venezolano conocido como el “rey del bandolín morocho”, un instrumento musical de cuerdas único en el mundo, con dos trasteras (de 18 trastes cada una), hecho de cedro y pino. En total, Quinal fabricó con sus manos más de 20 tipos de instrumentos musicales.

“En este libro nos encontramos con la representación del soñador sufriente venezolano, alguien que abrió su sendero propio chapeándole a la vida” y que con su obra dejó un recuerdo que perdurará por siempre en la música, relató Fernández.

Un personaje del pueblo

En tanto, el poeta y cronista Leonardo Ruiz Tirado también participó en la actividad y elogió la obra de Benito Yradi, quien ha dedicado su vida a la investigación del patrimonio material e inmaterial de Venezuela. “En esta y en todas sus obras, su narrativa le da voz a un personaje del pueblo, de manera tal que este sustituye al escritor en su narración, enfatizó.

“El libro de Yradi se puede leer como una novela, como un reportaje, como el testimonio de un artista popular (Quinal) que se sirve de la pluma de un escritor que sabe cómo describir la magia con la que Cruz Quinal construyó un universo cultural y musical profundamente vinculado a su comunidad, a su gente y al oriente venezolano”, detalló Ruiz Tirado.

En julio pasado, durante la Feria Internacional del Libro de Venezuela 2024, Yradi presentó su obra y destacó que Quinal “fue un verdadero luthier (…) un músico completo (…) tenía esa capacidad de esperar que el árbol creciera, como el hombre, al menos 20 años. Así se refería Quinal a la planta de cedro, con la que fabricaba sus instrumentos. Ahora, imaginen ustedes lo que significa en un tiempo de vida tan corto (53 años) construir 10 mil instrumentos de cuerda con sus propias manos”.

Una mirada al cine en clave ecofeminista sale en defensa de la mujer palestina

El libro “Cine en clave ecofeminista. Apuesta por despatriarcalizar y descolonizar la mirada” es un mensaje contra el neocolonialismo y el horror que viven las mujeres palestinas en Gaza y en el mundo. Su autora, la periodista y escritora Aminta Beleño Gómez, fue víctima de la violencia y del fascismo en Colombia hasta “Venezuela me adoptó”.

“La cultura del patriarcado data desde mucho antes. Para nosotros, las mujeres, era muy difícil que nos publicaran, eso ha cambiado. En Venezuela, por ejemplo, Chávez ha sido una experiencia política y humana para las mujeres demasiado inmensa”, aseveró desde la Feria Internacional del Libro de La Habana.

El texto analiza películas de hasta 40 países. Sin embargo, “tiene una dedicatoria especial a Palestina y el ecogenocidio que sufren allá, donde está muriendo toda vida posible. Entre la filmografía destacó un documental sobre las mujeres palestinas exiliadas que muestra cómo se les estereotipa y se les dibuja como si solo sirvieran para tener hijos, cuando en realidad son puntales en la resistencia contra la ocupación y en la transformación de un pueblo luchador”, comentó.

Para la escritora, “el cine ecofeminista es una insurgencia que ha tomado todos los espacios y plataformas del cine, pero todavía no se concientiza eso. Refiero películas que abordan el tema, incluso, sin que los directores lo asuman así”.

Por último, invitó a los hombres a leer su obra, porque aclaró que “el feminismo no es una lucha contra los hombres, sino contra el patriarcado que los oprime a ellos también. Desde niños los enseñan a adversar su propia naturaleza, les dicen que no pueden llorar y los rompen porque el llanto es una necesidad”, entre tantas otras realidades que sufren.

Un libro personal y afectivo

En la actividad, la documentalista y asesora musical de cine, televisión y teatro cubana, Lizette Vila Espina, destacó que el libro “le hace muy bien a Cuba, porque las ecofeministas cubanas no hemos logrado tener ese espacio para decir todo esto que está pasando en el mundo”. (…) Tantas mujeres hacen tanto por la tierra, por la vida, por el agua y no saben que son ecofeministas

Igualmente, acotó que el libro tiene un sentido muy personal, muy afectivo para ella. “Me une también a este libro Chávez, porque Chávez al pronunciar y decretar que Venezuela es una nación feminista me llegó al alma”.

Por último, el historiador venezolano Amilcar Figueroa, fundador de la Editorial Trinchera responsable del texto, invitó a más mujeres a sumarse a la escritura, asegurándoles que desde su plataforma seguirán editando, publicando y apoyando proyectos que promuevan el ecofeminismo y a autoras femeninas”.

FILHCUBA 2025 ofreció un recorrido por el difícil proceso independentista cubano

El escritor cubano Sergio Guerra Vilaboy presentó su libro “América Latina y la independencia de Cuba. De los Soles y Rayos de Bolívar a la guerra necesaria”, en el marco de la 33° Feria Internacional del Libro de La Habana. El texto recorre y analiza con detalles el largo y difícil proceso de independencia cubano, desde la época colonial hasta principios del siglo XX, así como sus vínculos con una región latinoamericana marcada por guerras internas y la oposición de Estados Unidos y España.

Junto a su viejo amigo Raúl Cazal, viceministro de Fomento para la Economía Cultural de Venezuela, Guerra Vilaboy explicó que su objetivo fue indagar en la influencia que tuvieron en la emancipación cubana los procesos independentistas en América Latina, con especial énfasis en el movimiento libertario de Simón Bolívar, sus éxitos y su idea de una gran América unida.

La obra recorre la relación de América Latina con Cuba, desde la revolución haitiana, pasando por la Batalla de Ayacucho, el estallido de guerra en 1868 y la revolución liderada por el prócer José Martí a finales del siglo XIX.

En ese recorrido aborda también los intentos de anexionistas cubanos de separar a Cuba de España para incorporarla a Estados Unidos, el proyecto del gobierno de Chile de propiciar la independencia de la isla a raíz de los hechos de 1868, el apoyo de los pueblos de la región que enviaron combatientes entre 1868 y 1878 para respaldar la beligerancia de los patriotas

No obstante, destacó que lo único constante en todas las etapas y periodos fue la oposición de Estados Unidos a la independencia de Cuba, una política más de un siglo después se mantiene. “Los intentos de Cuba por su independencia tropezaron siempre con la oposición de Estados Unidos, desde donde se frustraba la emancipación cubana”, aseveró

Por su parte, Cazal estuvo presente y ofreció unas palabras de elogió a la obra y también al autor. “Sergio fue también amigo de mi padre y juntos hemos logrado la publicación de obras importantes, él como escritor y yo como editor”, acotó.

En referencia a la obra, expresó que “el mérito de este libro es que es muy amable para el lector, al igual que el resto de sus obras, Siempre nos da una visión distinta de la que conocemos de cada tema que aborda, nos regala nuevos conocimientos y una mejor comprensión de la historia”.

T: Manuel Rodríguez

F: Roiner Ross

El derecho al olvido digital como medida de protección del honor en redes sociales

El libro “La protección del honor y la reputación en las redes sociales frente a la garantía de libertad de expresión”, de Carmen Eneida Gómez Navas, presenta una propuesta para combatir los crímenes de odio en Internet: el derecho al olvido digital. Su autora es integrante de la Sala de Casación Civil del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Venezuela y en varias ocasiones ha sufrido daños a su honor en las redes sociales.

“Al leer el libro, muchos se identificarán porque quizá se han sentido ofendidos o dañados en su honor o su reputación y no han conseguido en ninguna parte una asistencia rápida, eficaz y eficiente que los han sentirse protegidos”, expresó Gómez Navas durante la presentación del libro en la 33° Feria Internacional del Libro de La Habana (FILHCUBA 2025).

La jurista recordó que en la mayoría de los casos las personas que ofenden se ocultan detrás de las redes sociales de forma anónima o viven en otros países donde las leyes venezolanas no pueden alcanzarlas. “No se puede permitir que una persona diga lo que le dé la gana por una red y otras ocho mil personas comenten y descarguen su odio”.

Como ejemplo, citó que “si una niña de 14 años sube una foto y alguien le hace un comentario ofensivo, entonces ella debe cargar con eso incluso cuando llegue a 30 años y tenga su vida hecha. Es una cadena perpetua, porque el comentario seguirá saliendo en Internet y cualquiera puede condenarla”.

Entonces, al momento de escribir el texto concluyó que una solución para proteger la dignidad de una persona en las redes sociales es el derecho al olvido digital. “Que uno escriba el nombre de una persona en una red y no salga en los buscadores, que desaparezca de la nube” detalló.

En ese sentido, el libro diferencia el honor y la reputación con el concepto de libertad de expresión como derecho universal. Tras revisar diferentes decisiones judiciales en Venezuela y otros países como España y Colombia, Gómez concluyó que existe un elemento esencial para limitar la libertad de expresión: el respeto a la dignidad humana.

“He sido víctima de esta situación en Venezuela, mi familia se ha visto afectada. Esto trasciende la reputación negativa en línea, va más allá, ataca tu vida personal, familiar y profesional. (…) No se puede permitir que esa libertad de expresión la utilicen personas que se esconden detrás de las redes para dañar la reputación de otros, enfatizó.

Ante esta situación, comentó que el texto la motivó a llevar la propuesta del “derecho al olvido digital desde el TSJ a la Asamblea Nacional, porque permitiría actualizar el acervo jurídico de la Nación” en una época dominada por el mundo digital.

Por último, hizo “un llamado a crear un compendio jurídico, unificado entre países aliados, para atacar este gran flagelo que daña a tantas personas en el mundo entero”.–